Goebbels: “Di una mentira mil veces y se convertirá en realidad“
Empecemos por el principio ¿qué es una crisis? a pesar de parecer una perogrullada no lo es, en economía el término crisis no tienen una definición formal. En el siglo XIX se usaba para definir los períodos de depresión, esto es, de recesión continuada, aplicándolo posteriormente a grandes momentos históricos como la “crisis del 29″ o la “crisis del 73″.
Así que, ¿estamos hoy día en una recesión profunda o continuada en el tiempo? bien, para contestar a esa pregunta primero debemos saber qué es una recesión. Esta palabra subyace de la “teoría del ciclo”, esto es, la economía por diversos motivos como pueden ser la política, la tecnología o los tipos de interés, tiene altibajos lo que provoca las siguientes fases:
- Auge: La inversión aumenta por las buenas perspectivas, por tanto el endeudamiento. A su vez se tiende al pleno empleo y las rigideces del mercado laboral se hacen máximas. Las empresas repercuten estos costes vía precios y llegamos a un momento en que la inflación sube, suben los tipos de interés y por tanto se produce un agotamiento de la demanda y actividad. AÑO 1984-1987.
- Recesión: Se compra menos, aumentan los niveles de stocks a la vez que se reduce la inversión. Las empresas se ven en la obligación de empezar a despedir gente. AÑO 1987-1992
- Depresión: Es el punto más bajo del ciclo. El desempleo es máximo y la demanda de productos mínima, por tanto los precios se moderan. AÑO 1993
- Recuperación: Los tipos de interés se reducen, lo que vuelve a aumentar la inversión y la ocupación en el mercado laboral. Los consumidores recuperan la confianza y la demanda vuelve a aumentar. AÑO 1994-1995
Según esta definición hoy en día podríamos encuadrarnos en la definición de recesión, el problema es que es ambíguo saber cuando exactamente se entra, cuando se sale… por lo que en USA crearon una definición formal para esta fase. Según la National Bureau of Economic Research se considera recesión cuando la economía decrece dos trimestres consecutivos. Así pues, en España no solo no hay crisis sino que siquiera crecemos negativamente por el momento. Es interesante hacer esta distinción entre la definición de los ciclos y la formal porque muchos economistas usan la primera y salen a la prensa diciendolo, lo que suele causar cierto alarmismo. No obstante la definición formal es la del crecimiento negativo.
Lo que sí es cierto es que a pesar de que no estamos en recesión (y menos en crisis que sería una fase más preocupante que ésta), la desaceleración de la economía está siendo brutal. Pasamos de tener unos crecimientos intertrimestrales rondando el 1% (lo que equivale a un crecimiento interanual del 4%, para aquel lector que no esté familiarizado con este tipo de datos), a crecer en el primer trimestre un 0.3%, lo que anualizado nos daría un crecimiento del 1.2%. Si bien no es correcto esta “anualización” nos hacemos una idea. Esperemos que la cosa no vaya a peor y no acabemos el año en cifras de crecimiento inferiores al 1.5% interanual (lejos ya del 3% que se preveía antes de las elecciones o el 2% de hace un mes).
Por el momento aquí os dejo una gráfica en la que calculo que para el presente trimestre (de abril a junio) creceremos sobre un 0.2%, si la tendencia de este semestre continúa, y no tiene mucha pinta de mejorar, acabaremos el año rondando el 1% de crecimiento en 2008. Pero repito LOS DATOS DEL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2008 SON ESTIMACIONES PROPIAS, el resto sí son datos oficiales.
Que España se enfrenta a una situación difícil es cierto, pero por el momento según un punto de vista económico no es crisis. No sé cual sería el primer medio en usarlo, pero desde luego ha cuajado a pesar de ser inexacto. Eso sí, una vez que la palabra se repite varias veces esta pasa a convertirse en realidad, por lo que a pesar de ser una definición alarmista e interesada, para la gente España está en crisis. Esperemos que ésta no se produzca y la gente tenga que conocer realmente lo que es una crisis. Por el momento Zapatero ha descartado que entremos en recesión (dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo). Crucemos los dedos para no parecernos a Dinamarca, cuya economía ya se contrae.


Publicado por elblogineficiente









